20 – Ningú ens representa

Pasan los años, cambian los gobernantes, la bolsa sube o baja y tenemos más o menos dinero en nuestros bolsillos, pero vayan como vayan las cosas todo se arregla con la varita mágica de la democracia.

Democracia, santo remedio que (casi) todo el mundo pide y reivindica cual bálsamo que todo lo cura, siendo la única discusión posible si tal o cual modelo político es o deja de ser democrático. Así para los poderes fácticos, la democracia representativa parlamentaria (que recordemos, SÍ es democracia) es el modelo idóneo, idóneo para ellos, claro, y si tiene alguna pega pues se arregla un poquillo y listos, pero siempre dentro de ese modelo. Un modelo hecho como anillo al dedo de l@s explotador@s, de l@s gobernantes, de l@s ric@s, de la gente de negocios. Con él nos amansan, nos engañan y nos pervierten, haciéndonos creer que somos libres y que participamos y decidimos. Pero como la realidad ya se ha encargado hace tiempo de demostrar, con la democracia representativa parlamentaria sólo somos libres para

decidir si nos morimos de hambre o si reventamos trabajando (y esto no siempre, hay una cosa que se llama desempleo) en cada vez peores condiciones para una sanguijuela que nos exprime sangre y tiempo en su propio beneficio. En otros tiempos tal criatura infecta se llamaba patrón. Hoy el posmodernismo imperante animado por los medios de comunicación, empresas de deformación de la opinión al servicio de quien tiene el Poder, le llama “empresari@”.

Antes de proseguir, hemos de recordar que todo modelo político no es más que una forma de articulación del estado, enorme y burocrático aparato represivo y administrativo que organiza el Poder en una sociedad para regularla, controlarla, regimentarla. ¿y quién tiene el Poder en una sociedad? Quien tiene la fuerza, quien tiene la administración y, casi siempre, sobretodo quien tiene la riqueza.

Lógico que l@s ric@s, l@s poderos@s estén encantados con la democracia parlamentaria, les va de lujo, es suya, ell@s hacen las reglas y ell@s se las saltan o las cambian cuando quieren. Pero nosotr@s no queremos que haya reglas, no nos gusta el juego perverso y envenenado del estado y de quienes aspiran a controlarlo.

Y ahí entra la vana ilusión de mucha gente que piensa que esto no es una verdadera democracia y que habría que instaurar una real, participativa. Esa otra democracia o democracia real no es más que un buen intento por parte de los oportunistas que quieren mandar, l@s politicuch@s de toda laya, encuadrados en delirantes partidos minoritarios que aspiran a controlarle la vida a todo el mundo y que también quieren su porción parlamentaria o municipal porque también quieren Poder.

Otras veces, esa superdemocracia auténtica que nos salvará la vida cual cantimplora de agua en el desierto sólo es triste ingenuidad de bienintencionados que tal vez no hayan reflexionado que la democracia participativa también requiere de estado y sigue la misma lógica inherente a toda democracia: la ley de mayorías, aunque en este caso estén aparentemente menos manipuladas.

Si decimos que ningú ens representa es porque efectivamente no queremos que nadie nos represente, queremos decidir por nosotr@s mism@s (y decidir no es agitar las manitas al aire) todas las cuestiones que nos afecten, organizándonos por afinidad o necesidad y cooperando. Llevando a cabo unitariamente las cosas en las que estamos de acuerdo y en pequeños grupos o incluso individualmente cuando no estemos de acuerdo. No buscando meramente el consenso sino también la coincidencia de intereses. No amparándonos en un aparato estatal, sea explícito y se llame estado de derecho o sea más sutil y se llame asambleas de barrio o movimiento 15-M.

No queremos ni el parlamento ni la democracia representativa o participativa porque nuestro problema es la existencia del estado (bajo la forma en la que se camufle) y de sus diversos órganos de administración y represión, independientemente de quién los ocupe. No queremos ningún sistema político porque además de ser una articulación estatal responde, como responde todo estado, a los intereses de la economía y de quienes la dirigen y se enriquecen con ella; en este caso economía de libre mercado, más conocida por su alias de capitalismo.

Si decimos que ningú ens representa es porque no queremos que nadie decida por nosotros, ni en el plano “político”, ni en el económico, ni en el “vecinal”, ni en la salud, ni en el aprendizaje,…etc. Porque no queremos especialistas que nos dirijan la vida, no porque l@s que nos la dirigen lo hagan mal o nos cobren demasiado (obediencia, impuestos, …).

El estado, al igual que sus apéndices como la policía o la magistratura o el parlamento, no se puede reformar porque su lógica y su objetivo es la perpetuación del Poder y es el Poder el que nos amarga la vida y nos impone obediencia. No queremos un parlamento, se elija como se elija, se llame parlamento o asamblea o consejo o como se llame, sea participativo o delegativo, directo o indirecto, deje escaño en blanco o en verde o en rosa fluorescente. El voto, por papeleta o incluso por mano alzada, supone la delegación, ceder la capacidad de actuación de cada cual a terceros y así es como alguien nos acaba dirigiendo la vida.

Con solidaridad, con apoyo mutuo, con lucha, con acción directa, con sabotaje, con la fuerza, con la horizontalidad y la auto-organización, con una ética y una forma de vida antagónicas a lo que criticamos es como se forja una vida que sea nuestra y que no esté marcada por el reloj, el dinero, la ley o el voto.

L@s de abajo tenemos que estar unidos para destronar a l@s de arriba y despedazar su trono, para que nunca más vuelva a haber un trono, un arriba y un abajo. Romper las jerarquías es el único medio por el que garantizamos nuestra libertad. Pero estar unidos no significa hacer todos siempre lo mismo o juntarse muchos y que decida la mayoría o un consenso hipócrita que no deja de ser más que la decisión de una mayoría o una minoría camuflada, estar unidos significa tener determinación y caminar todos a la vez hacia el mismo lugar, sabiendo que no hay un único camino y sí múltiples caminos paralelos que nos llevan al mismo sitio, siempre y cuando sepamos a dónde vamos. Nosotros sabemos a dónde vamos (que sepamos cómo ir es ya otra cosa) ¿y tú? ¿lo sabes también? Si ya te cansaste de elecciones, de palabrerío, de intoxicación mediática y de recibir los palos de la policía (que seguro que “son personas y tienen sentimientos” pero joder cómo reparten y qué casualidad que esos sentimientos sean siempre proteger a quien manda y a quien tiene) te invitamos a andar juntos el camino de la libertad.

El primer pasito de ese camino se llama abstención activa (o lo que es lo mismo, no sólo no votar sino comenzar a ocuparte de tus propios asuntos al margen de las instituciones).

El segundo y el tercero, casi simultáneos, se llaman autoorganización y solidaridad y enfrentamiento (contra quien nos impide andar el camino de la libertad y nos obliga a hacer lo que no queremos)

¿averiguamos cómo se llama el cuarto?

Lligat i ben lligat.

Així ho va deixar Franco. Després d’una dictadura de quaranta anys que va aixafar per la força qualsevol intent
de canvi social, es va assegurar que els que manaven aleshores, la banca i la patronal seguissin al seu lloc. Als
últims anys de la dictadura i als primers de la democràcia es va veure un nou moviment obrer les lluites del
qual anaven encaminades a aconseguir millors sous i condicions de treball. L’absència de sindicats cap als finals
dels 70 va permetre que els obrers s’autoorganitzessin des de la base sense haver de respondre davant res ni
davant ningú més que davant d’ells mateixos.
La tasca de la democràcia va ser i és aniquilar qualsevol canvi social, és a dir, qualsevol canvi que impedeixi que
uns pocs puguin seguir manant sobre molts.
Els partits de dreta deien ser de centre i els de esquerres (PCE, i PSOE), així com els seus sindicats, es van
dedicar a guanyar influència en les files potencialment perilloses per al règim i anul·lar qualsevol moviment
de base.
Es van començar a concedir als treballadors petites engrunes del pastís, ajudes socials, sanitat i educació accessible
per a l’obrer, i tot això acompanyat d’una bona dosi de propaganda. Ens van vendre la il·lusió d’una falsa
llibertat: votar. La repressió va ser més subtil, més encoberta. D’una banda podíem fer el que volguéssim, però
això sí, mentre no atemptés contra la pau social, la qual va ser pactada per partits i sindicats per tal de salvar
els seus propis interessos. Ens van vendre la il·lusió que els rics decidien per igual que els pobres. Van deixar
d’existir els obrers, ningú volia ser pobre. Tothom deia ser un ciutadà de classe mitjana.
Ens acostumem a no veure més enllà de les reixes, ens acostumem a veure aquesta situació com l’única possible
i la millor, a deixar les nostres decisions i vides en mans d’uns pocs, ens van comprar, ens van educar per ser
obedients. Ens van fer dependre d’ells. Ens acostumem a no veure més opció que la de ficar un sobre en una
urna.
A partir dels anys 90 quan ja havíem oblidat tot el nostre passat, contra el que lluitàvem, van començar a racionar
encara més les engrunes: contractes precaris, ETTS, privatització de serveis públics… La nostra amnèsia
col·lectiva no va saber fer front al que passava. Només anàvem a la vaga si els CCOO i UGT convocaven, és clar
una vaga legal i una negociació que va quedar en no res. Era lògic, ens la van colar perquè ens van fer oblidar,
ens oblidem que aquests sindicats són funcionaris de la patronal i del govern i que l’única cosa que fan és fernos
delegar en ells nostra capacitat de decidir els nostres actes. Quina pressió pot fer una vaga d’un dia i negociada
prèviament? Cap. És una falsa il·lusió: es respecten els serveis mínims i es dialoga amb els poderosos. Ens
fan creure que podem parlar amb ells en igualtat de condicions, això és mentida.
Dialogar amb aquell qui t’apunta amb una pistola no és diàleg,
no s’està en igualtat de condicions. És sotmetre’s.
Actualment, han de retallar. Llistes interminables a la cua del metge, CAP’s i urgències tancats, ERE’S, retallades
de sou, jubilació als 67, privatització de serveis públics, desnonaments i tot el que queda per venir: estem
pagant la crisi, que no és més que la seva avaricia, una altra oportunitat més per poder seguir exprimint-nos
millor. És normal, retallen on no els dol. Un empresari evitarà baixar-se el sou costi el que costi i un banquer
blindarà el seu contracte i augmentarà la seva indemnització. Això es diu capitalisme. Aquest sistema està
muntat basant-se en la desigualtat, un petit grup mana i una gran massa és explotada.
Arriben temps d’eleccions, arriba el temps de la falsa il·lusió que ens ofereix la democràcia. Si des dels anys
80 no ha governat més que el PSOE i el PP i damunt han blindat la llei electoral, algú es creu que va a guanyar
un altre partit més “inclusiu i honest”?i encara que així fos, realment podria canviar molt?i encara que la
democràcia la féssim més participativa o de base? què canviaria si seguim votant i delegant la nostra vida?què
canviaria si les majories imposen a les minories? Si aquest sistema està muntat perquè uns manin i uns altres
obeeixin, els que manen es van assegurar que els de a baix obeeixin i per a això faran el que calgui. El que
anomenem Estat és l’estructura que fan servir per exercir el seu poder, ens imposen les lleis que ells decideixen,
ens bombardegen amb la seva propaganda que ens ofereix la manera de vida que ells volen que tinguem, ens
eduquen des que naixem i ens fan creure que som lliures. I si no ens ho creiem ja s’encarregarà la policia, la
presó i l’exèrcit d’ensenyar-nos-ho.

Ens han esborrat tant la memòria que com a molt podem imaginar un petit canvi en l’estructura, imaginant-nos una
democràcia més justa o un partit més honest però sense arribar al fons del problema..
Mentre existeixi el poder, plasmat actualment en aquest sistema, seguirà havent-hi jerarquia i per tant desigualtat, mentre
seguim delegant les nostres voluntats i la nostra vida, seguirà havent-hi desigualtat; mentre no tirem a baix aquesta
estructura, aquest sistema de valors i aquest sistema econòmic mai serem lliures.
Veiem els cartells als carrers dels partits, les paradetes als barris amb els seus globus, les seves cares a la tele, tots ben
plantats, ens prometen la lluna. Que parin ja. El que diuen no s’ho creuen ni ells, no els volem més.
En aquests últims mesos l’autoorganització per fer front a aquest malestar general s’ha vist reflexada als carrers, a les
places, als llocs de treball, etc. Intentant trobar múltiples respostes de mil maneres diferents. S’han creat assemblees,
s’han dut a terme accions apuntant als causants de la misèria, s’han impulsat vagues on ha esclatat tota la indignació, tota
la ràbia.
Ens adonem que les coses així no funcionen. No pot ser lògic que ens facin fora de casa per no pagar un lloguer i s’ho
quedi el banc per vendre-ho a una altra família que tampoc ho podrà pagar, no pot ser normal que retallin el salari o ens
acomiadin de la feina mentre la junta executiva viu amb tota sèrie de comoditats, no és lògic que cada 4 anys votem a un
polític perquè decideixi per nosaltres en tots els aspectes de les nostres vides i decideixi aplicar una reforma laboral sense
que puguem decidir aturar-la. Que se’ns emportin a l’Audiència Nacional per intentar bloquejar un Parlament on s’estan
decidint coses que ens afecten.
Hi ha alguna cosa que no funciona, que no és lògica. Potser el que no és lògic és que existeixin empresaris, que existeixin
bancs. Potser el problema és que demanem a aquells qui ens trepitgen, en comptes d’enderrocar-los, que ens veiem
incapacitats de dirigir les nostres pròpies vides. Parlem de drets que els amos ens concedeixen o no, en comptes de les
necessitats vitals que hem de posseir.
La llibertat no es demana, es pren.
La llibertat es pren mitjançant l’autoorganització. Hem començat a funcionar al marge de les institucions que representen
l’Estat, sense intermediaris, fent patent que no ens representen ni els necessitem.Estem començant a generar xarxes
de suport mutu als barris, si alguna té un problema al barri amb la banca, la feina, redades d’immigrants, desnonaments
o desallotjaments executats per la policia, etc…totes el tenim.Ens organitzem nosaltres mateixes i no deixem que decideixin
per nosaltres; responem col•lectivament a les agressions per part del poder, aquells qui exerceixen la violència
quotidiana contra nosaltres i la legitima amb la fal•làcia del “bé comú”. Les retallades no són pel “bé comú”, retallen on
no els hi fa mal; ells no perden res, nosaltres ho perdem tot . Per això, només ens falta perdre la por del tot.
No votarem, perquè votar és delegar la nostra voluntat cap a ells, tant si el vot va a algun partit com si és nul o en blanc;
és necessitar-los una vegada més, perquè no volem que s’aprofitin de nosaltres, perquè no alimentarem la màquina que
ens aixafa, perquè no legitimarem l’engranatge democràtic.
Ens autoorganitzarem d’igual a igual, sense delegar, lluitant contra el que ens oprimeix, dialogant entre nosaltres, construint
el camí per poder ser lliures i així anar creant el món que volem cadascuna de nosaltres.
Es fa camí al caminar.
Contra les retallades, contra la banca, contra la patronal, contra els polítics, contra la democràcia..
Per l’autoorganització, per la solidaritat, per l’acció directa, per nosaltres mateixes.
Per que la única elecció que de veritat importa és decidir entre resignar-se o rebelar-se
LA LLIBERTAT POT SER REAL JA.
Per tot això, convoquem a una jornada de reflexió i acció el dia 19 de Novembre
a partir de les 11 del matí a Plaç.Catalunya.

20-Ningú ens representa
www.20Ninguensrepresenta.wordpress.com

DE L’INDIGNACIÓ A L’ACCIÓ

 

Amb l’excusa de “la crisi”, aquells qui manen, polítics, banquers i empresaris, han engegat una sèrie de plans de retallades que venen implícits en la forma que el sistema capitalista opera: les crisis són inherents al propi sistema econòmic que vivim actualment i quan s’han de fer front, qui paguem som els de sempre, els exclosos, els pobres, les i els treballadors. Aquells qui tenen el poder polític i el poder econòmic segueixen lucrant-se a costa de la nostra misèria.

Per a que aquest sistema econòmic no s’ensorri, des del FMI, que és l’àrbitre que regeix les regles del Mercat, s’han ordenat una sèrie de plans destinats a privatitzar els serveis de caràcter públic. Parlem de les retallades que ens estan afectant a totes fent les nostres vides encara més precàries. Tanquen els serveis i sales hospitalàries, privatitzen els serveis universals sanitaris, així com els expedients de regulació d’ocupació dels i les treballadores de la sanitat, restringeixen els ajuts per a les persones dependents, apliquen el pensionazo, privatitzen les Universitats encara més, limitant l’accés únicament als rics que s’ho poden permetre; es tanquen empreses i l’atur no deixa d’augmentar; els contractes-basura proliferen i les condicions de treball empitjoren progressivament.
L’increment del cost dels productes bàsics i la baixada de salaris, així com de totes les altres condicions que s’han esmentat anteriorment, afecten a totes les esferes de les nostres vides; cada cop costa més arribar a fi de mes, cada cop hi ha més famílies desnonades al carrer, cada cop hi ha més pobresa.

En aquests últims mesos l’autoorganització per fer front a aquest malestar general s’ha vist reflexada als carrers, a les places, als llocs de treball, etc. Intentant trobar múltiples respostes de mil maneres diferents,

s’han creat  assemblees, s’han dut a terme accions apuntant als causants de la misèria, s’han impulsat vagues on ha esclatat tota la indignació,tota la ràbia: Estem fartes d’ells.

Ens adonem que les coses així no funcionen. No pot ser lògic que ens facin fora de casa per no pagar un lloguer i s’ho quedi el banc per vendre-ho a una altra família que tampoc ho podrà pagar, no pot ser normal que retallin el salari o ens acomiadin de la feina mentre la junta executiva viu amb tota sèrie de comoditats, no és lògic que cada 4 anys votem a un polític perquè decideixi per nosaltres en tots els aspectes de les nostres vides i decideixi aplicar una reforma laboral sense que puguem decidir aturar-la. Que se’ns emportin a l’Audiència Nacional per intentar bloquejar un Parlament on s’estan decidint coses que ens afecten i que no volem i ens diguin que és anticonstitucional i atemptem contra aquells qui vetllen per nosaltres. Tots sabem que això és mentida. La seva Constitució és un engany per emparar unes lleis que estan fetes per i per a aquells qui manen.

   Hi ha alguna cosa que no funciona, que no és lògica. Potser el que no és lògic és que existeixin empresaris, que existeixin bancs. Potser el problema és que demanem a aquells qui ens trepitgen, en comptes d’enderrocar-los, que ens veiem incapacitats de dirigir les nostres pròpies vides. Parlem de drets que els amos ens concedeixen o no, en comptes de les necessitats vitals que hem de posseir.

La llibertat no es demana, es pren.

   La llibertat es pren mitjançant l’autoorganització. Hem començat a funcionar al marge de les institucions que representen l’Estat, sense intermediaris, fent patent que no ens representen ni els necessitem.

   Estem començant a generar xarxes de suport mutu als  barris, si alguna té un problema al barri amb la banca, la feina, redades d’immigrants, desnonaments o desallotjaments executats per la policia, etc…totes el tenim.

   LA LLIBERTAT POT SER REAL JA.

Follow

Get every new post delivered to your Inbox.